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martes, 24 de febrero de 2015

Pikolineando la ciudad

Hay una frase hecha que dice: "contento como un niño con zapatos nuevos". Yo, personalmente, no soy tan estúpido como para ir sonriendo por la calle sólo por estrenar un calzado. Y máxime cuando los zapatos sin usar están rígidos y la adaptación de los pies requiere su tiempo.

Sin embargo, nada como unos Pikolinos para dejar clara tu condición de Señor del Universo. Y así me teníais hace unos días, 'pikolineando' la ciudad a paso fuerte. Ciertamente no lo hacía para llamar la atención como las zorras desesperadas que llevan tacones, sino para dejar huella. ¡Así aprenderán!, pensaba.

domingo, 18 de enero de 2015

La escala de heces de Bristol: El experimento

Días atrás expliqué en qué consistía la escala de heces de Bristol. Animado por el espíritu navideño y mi vocación científica, decidí acometer un experimento tan sencillo como apetitoso: llevar registro de mis deposiciones durante el pasado mes de diciembre y someterlas a la clasificación que determina la famosa tabla. Ya sé que no está bien jugar con la comida, pero cuando uno es un niño barbudo todo le está permitido.

Probablemente diciembre no sea el mes más indicado para realizar esta clase de pruebas debido a la inusual alimentación de las fiestas. Pero bueno, si esperáis algo bien hecho por parte del viejo Weinor os está bien empleado por pendejos.

jueves, 15 de enero de 2015

La escala de heces de Bristol

No recuerdo el momento exacto en el que nació mi pasión por los residuos fecales. Tendría cuatro o cinco años cuando empecé a formar figuritas con mis heces a falta de plastilina. Hombrecitos, cochecitos, serpientes..., yo estaba hecho un verdadero Donatello en potencia, y la abundancia de material estimuló mis creaciones. Pronto llegó el primer y tímido bocado, que abrió la puerta a  unas desenfrenadas comilonas familiares, ya que me llevaba a la boca los zurullos de toda mi parentela. Era frecuente encontrarme con la cabeza metida en el inodoro para ver si pescaba algo con los dientes. 

En el colegio se formaban corros de niños en torno a mí a la hora del recreo, como crías de pájaro a la espera de que su madre les distribuya el sustento. Frente a sus tristes bocadillos convencionales, el envoltorio de papel de aluminio de mi almuerzo escondía una jiñada de primera calidad.

sábado, 30 de agosto de 2014

La abuela bioterrorista

Me gusta ver a los profesionales en su elemento. La soltura con la que se desenvuelven en sus puestos de trabajo, adquiridas tras años de trabajo, es una experiencia cercana a la contemplación del arte. Aprendes, además, los entresijos de las diversas profesiones y las dificultades que atraviesan en silencio.

Con este fin, y quizá también para birlar algún estupefaciente (sólo con fines científicos, por supuesto), encaminé mis pasos hacia una farmacia hace unos días. Detrás de su apariencia aséptica, las boticas concentran un imponente aura de chamanismo. Te adentras envuelto por el halo de una cruz de neón verde y encuentras, separados por escasos metros, los remedios a numerosos males.

Caballero con hemorroides solicitando una pomada.

sábado, 12 de mayo de 2012

Coprofagia y malas pulgas

20:43 horas. Después de un fatigoso día, el Reverendo Weinor se dispone a retornar a su guarida. Fatídicamente, vuestro hermano ha de recurrir a ese demoníaco medio de transporte que es el autobús. Y digo fatídicamente porque en cada viaje tengo la oportunidad de contemplar un espectáculo bochornoso.

En esta ocasión, el autobús estaba ocupado solamente por el conductor, una silente joven, la protagonista del esperpento y vuestro Reverendo Weinor. La protagonista de la lamentable secuencia tendría unos 40 años (las drogas le alargaban la edad aparente), y cuando subió al vehículo, en la siguiente parada éste se detuvo. La sentencia del conductor, “vamos a hacer una pausa”, vino acompañada de un bufido y unas amenazantes palabras de “¿Que qué? ¿De cuánto tiempo?”. “Diez minutos”, respondió el chófer abandonando el autobús. “Jjjoderrr. ¿Diez minutos? Esto es la polla, vaya puta mierda”.


Es Mi Tortura, oh hermanos.

domingo, 25 de octubre de 2009

Mojones maestros y otras porquerías

Hermanos, en esta entrada dedicaré mis palabras a uno de los temas más controvertidos sobre los que pueda escribirse: el arte. ¿Qué es el arte? El diccionario de la Real Academia Española nos dice: ''Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros''. De todos modos, la RAE ya ha perdido buena parte de su prestigio con sus estúpidas acciones: basta con que la mayoría de la gente cometa una incorrección lingüística para que la Academia la promulgue como norma (ejemplos de esto abundan, mírese el leísmo).

domingo, 9 de agosto de 2009

Extraña e inesperada lluvia

¡Demonios! La vida está repleta de sucesos inusitados. He aquí una pequeña muestra de ello: