En muchas épocas a lo largo de la historia ha sucedido que la genialidad de los inventos y las filosofías ha quedado limitada a un espacio geográfico concreto. La ausencia de una tecnología adecuada ha sido un óbice para la correcta divulgación de estas maravillas, y han sido necesarios cientos y miles de años para conocer lo que antaño estaba en boca de todos.
Afortunadamente hoy contamos con Internet, una plataforma idónea para que las grandes mentes de la humanidad dejen huella de su agudeza y la compartan con todo el orbe. De esta forma podemos tropezarnos sin pretenderlo con reflexiones sesudas y análisis brillantes como los que iré incluyendo en esta nueva sección. Procedamos con tres ejemplos hallados entre los comentarios de YouTube.


