El coloso del avituallamiento
Mercadona ha dado un paso más en su diabólico proyecto de conquistar el mundo. Tras imponer en sus locales unas bolsas de plástico transparentes y de ínfima calidad, ahora pretende cobrar a los clientes por semejante mierda de sacos. Cobrarles, pero con la publicidad impresa bien clarita en el centro de la puta bolsa. Otras empresas como
Consum o
El Corte Inglés pretenden adoptar la misma medida.
¿La excusa? La más barata de todas: el ecologismo. Anda, no me jodas. Si verdaderamente les preocupara no contaminar podrían hacer lo siguiente:
1) No imprimir publicidad en las bolsas, porque es un proceso contaminante.
2) No distribuir bolsas de plástico directamente.
3) Hacer una campaña por la reutilización de las bolsas.