Advertencia: lo que vais a leer a continuación, hermanos, está desgraciadamente basado en hechos reales. Agradezco a Miku su colaboración para poder contar a todo el mundo esta maravillosa historia. Con el fin de mantener oculta la identidad del desgraciado protagonista de este suceso, procederé a referirme a él como K., siguiendo las técnicas kafkianas de El castillo (realmente esta historia parece extraída de esa novela).