El centauro Wilbur conduce al Dr. Lawrence y al Sargento Hartman a su morada, una confortable cueva oculta tras la maleza. Por el camino, Hartman va dándole vueltas a cierto asunto.
-Oye, guardabosques...
-¡Guardián de El Bosque, querrás decir! Mi estatus es de los más altos de toda esta compleja fauna.
-Lo que tú digas, truño con plumas. El caso es que me estaba preguntando una cosa... ¿Los caballos te la ponen dura?